El Servicio Andaluz de Salud (SAS) ha recibido ya 486 demandas de
médicos eventuales que llevan años bajo el sistema de contrataciones por
muy cortos períodos de tiempo. El casi medio millar de reclamaciones
pertenece a toda la comunidad autónoma, pero han sido presentadas por el
abogado gaditano Manuel Martos en la sede del Dristito Bahía de Cádiz
-La Janda en la avenida Ramón de Carranza de la capital gaditana.
Estas reclamaciones de momento tienen que pasar por la vía
administrativa y si no se obtiene éxito porque se deniega o,
simplemente, la administración no contesta, entonces se pasaría la vía
judicial.
Martos es el letrado de la Asociación de Eventuales del SAS
(Aesas) de manera que hay una doble vía en estas demandas. Por una lado
está la colectiva, que se presentado bajo el paraguas de esta entidad, y
por otro lado la individual de cada uno de los afectados.
Este número incluso se va a incrementar, ya que en la tarde de
ayer el letrado tenía una reunión en Algeciras con afectados que podrían
aumentar la nómina. Según los datos que maneja Martos, en todo el
Servicio Andaluz de Salud puede haber entre 15.000 y 18.000 personas con
este sistema de contratación.
Ante la avalancha de reclamaciones que están llegando al SAS, el
abogado afirma que desde la dirección de la administración sanitaria
andaluza se quiere mantener una reunión con la asociación para tratar de
llegar a algún acuerdo.
Martos asegura que este proceso no es por una cuestión económica
sino por el simple reconocimiento de unos derechos laborales que les
asisten. En este sentido, tiene algún caso que data desde 1996, donde
han ido trabajando de manera casi permanente para el SAS pero siempre a
base de contratos de muy corta duración.
Después hay muchos casos que iniciaron su relación intermitentes
con el SAS entre los años 2005 y 2006, donde hubo un gran repunte en
la contratación eventual.
Este movimiento nació a partir de las sentencias que dictó el
Juzgado de lo Social número 3 de Cádiz donde se obligaba al SAS a
declarar como laboral indefinido a dos médicos que venían suscribiendo
contratos temporales de muy corta duración en el hospital universitario
Puerta del Mar, en un caso desde 1999 y el otro desde 2005.
El SAS se opuso en su momento a que fueran declarados como fijos
porque entendía que no habían accedido a las pruebas legalemente
previstas para ello.
Sin embargo el juez consideró como probado en cada una de las
sentencias, que fueron publicadas por este periódico, que la prestación
de servicios de cada uno de los médicos se llevaba a cabo en el interior
de las dependencias del hospital Puerta del Mar y con medios materiales
cuya gestión correspondía en exclusiva al SAS. Además, el juez también
incidía en que los servicios prestados debían ajustarse a las continuas
directrices que les daba el persona allí destinado. Este hecho era
fundamental, a juicio del juez, para que llegara a la conclusión de que
"nos hallamos ante una relación de carácter laboral, que atendiendo a la
elevada antigüedad, acarrea su calificación como indefinida". No
obstante, el Servicio Andaluz de Salud tenía la posibilidad de recurrir
la sentencia ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.
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